Hoy tengo pocas ganas de hacer crónica.
La falta de solidaridad
se ha hecho demasiado patente. En el regreso como casi siempre,
los de casi siempre, que ni entrenan ni van a un mínimo ritmo
del grupo, ni se sacrifican, han dado muestras de su
"caballerosidad".
Resulta que me quedo yo, y después Manolo, a esperar a los
rezagados para unirnos en la gasolinera de Calpe. Mi sorpresa es
cuando el coche me dice "que ya han pasado". Bueno, paliza que
te crío, pero esperanzados en que en la gasolinera nos esperarán
como está pactado. ¡¡¡Y una leche!!!, esos a los
que siempre esperamos ¡¡¡no esperan a nadie ni cumplen el
acuerdo de parar en la gasolinera!!!. Solo ha esperado Ivars,
Nacho, Vallés y Luis.
Pues nada, así lo ha querido y así deberá ser en el futuro,
el que pueda que siga y el que no, que entrene más o se
sacrifique más, o que tome un taxi, en fin, que haga lo que
quiera, pero yo ya no espero más.
Y otra cosa, a los belgas estos que vienen al club, que ni
aportan nada, ni hablan y solo estorban, molestan en los
puntuables, no cumplen las normas del club, gorronean todo lo
que pueden, etc...a ver si somos capaces de decirles que, o bien
cumplen las normas del club o que las carreteras son muchas y
variadas y que vayan por libre sin molestarnos en el club.
Nada más, hasta pronto